Sinceramente llegamos a Olinda medio por casualidad por su cercanía con Recife. Había visto algo de este lugar para el carnaval pero como no viajamos en esa temporada no estaba demasiado segura de ir a conocer o no. Una vez allí me dí cuenta lo equivocada que estaba al casi pasarla de largo y más aún cuando conocí su historia.
Olinda fue fundada en 1535 por Duarte Coelho, y cuenta la leyenda que su nombre fue porque él dijo: “Ó linda situação para se construir uma vila”. Prosperó gracias al azúcar y llegó a ser una de las ciudades más ricas del Brasil colonial. Pero la historia cambió cuando en 1630 los neerlandeses invadieron Pernambuco. Un año más tarde incendiaron Olinda tras retirar materiales nobles de muchos edificios para reutilizarlos en Recife, que empezó a crecer bajo administración neerlandesa. Recife pasó a ganar protagonismo, y Olinda inició una reconstrucción lenta, monumental y profundamente barroca.
Esa reconstrucción es parte central de su identidad actual. Su centro histórico fue inscrito por la Unesco en 1982 por su trazado colonial, sus iglesias barrocas, sus conventos y la armonía entre arquitectura y paisaje tropical.
Está pegadita a Recife, pero la energía cambia por completo: es muuucho más tranquilo, con más color, más historia, más arte callejero y más alma.
Cómo llegar a Olinda
Lo más normal es visitar Olinda desde Recife. Se puede llegar cómodamente en uber por aprox 50 reales (depende desde el lugar de la ciudad en el que te encuentress) o si no también hay bus público alrededor de los 5. reales pero tenes que prestar atención al tiempo de demora y a veces hacer conexión de 2 buses.
Cómo moverte dentro de Olinda
En el centro histórico, lo mejor es caminar. No hay forma más linda ni más lógica. Las calles son chiquitas, empedradas y con pendientes, así que llevá calzado cómodo de verdad.

Qué hacer en Olinda
Subir al Alto da Sé
Si vas en uber poné directamente esta ubicacion así te ahorras la subida a pie. Este es el mirador más famoso de Olinda. Desde acá vas a ver los techos coloniales de la ciudad y la costa de Recife. En los alrededores hay artesanos y también un paseo cortito pero con varios lugares para entrar a mirar artesanías y tomar algo.
En la plaza lo más tradicional es la tapioca, hay muchos puestitos que la ofrecen. También sería un muy buen spot para ver el atardecer porque la vista al mar es fabulosa!
Durante el carnaval pasa por acá el famoso “Galo da Madrugada” pero de eso te cuento más adelante.
Ojo con el tema de los guías en este lugar! Hay muchos esperando turistas en la plaza, lo dejo a tu criterio si queres contratar pero consultá bien que ofrecen porque algunos en unos minutos te dejan solo y medio que no explican mucho y vimos algunas estafas. Incluso dentro de la catedral hay carteles previniendo sobre el tema.
Entrar a la Catedral da Sé
Una de las iglesias más importantes del nordeste brasileño, reconstruida varias veces desde el siglo XVI. Su horario: 9:00 – 16:00 pero te dejo la web oficial por si cambia desde que escribo este artículo. La entrada es gratuita aunque también tiene un recorrido de pago.
Detrás de la iglesia hay un mirador muy lindo y tiene piezas coloniales.

Conocer el Mosteiro de São Bento
Abre todos los días de 9 a 11:45 h y de 14 a 17 hrs y la entrada es gratis. Además de ser una joya barroca reconstruida tras la destrucción neerlandesa, fue sede de la primera Escuela de Derecho de Brasil durante décadas.
Tiene altar cubierto de oro barroco y es considerada una de las Iglesias más bonitas del país. Lamentablemente no pudimos recorrerla mucho (marzo 2026) porque estaba en remodelación.
Pasar por el Mercado da Ribeira
Es un buen punto para artesanías, recuerdos y también tiene acceso libre.
Ver el Observatório do Alto da Sé al final del día
Si querés meterle un detalle distinto al paseo, este observatorio abre de martes a domingo de 16 a 20 hs y la entrada es gratuita. Está en la misma plaza del alto.
Visitar el Museu de Arte Sacra de Pernambuco (MASPE)
Está instalado en una de las edificaciones más antiguas de la antigua vila, vinculada a Duarte Coelho. Tiene piezas de arte sacro y muchísima memoria histórica local. El horario reciente es: de martes a viernes de 10 a 17 hs; sábados y domingos de 14 a 17 hs. y la entrada vale 10 reales
Casa dos Bonecos Gigantes de Olinda
Es un pequeño museo dedicado a los bonecos gigantes, enormes muñecos de carnaval que desfilan por las calles de Olinda durante las fiestas. La entrada vale maso 10/15 reales.
Estos muñecos pueden medir más de 3 metros de altura y representan personajes famosos, políticos, artistas o figuras del folklore brasileño. Hay otro de estos museos en el centro de Recife, este me pareció chiquito pero está muy interesante de ver y están muy bien logrados.

Museu Regional de Olinda
No había visto mucha información sobre este museo y medio que lo encontramos de casualidad, queda en la Rua de São Bento, en el centro histórico. Es un museo instalado en una antigua casa colonial que conserva muebles, objetos y arte de la época colonial de Pernambuco. La entrada es gratuita, se recorre en un ratito y está interesante de ver. El horario aproximado es de martes a viernes: 9:00 – 17:00hs. y sábado y domingo: 14:00 – 17:00 hs.
Su objetivo es mostrar cómo vivían las familias ricas de Olinda durante los siglos XVII y XVIII, cuando la ciudad era una de las más importantes del Brasil colonial.
Recorrer las ladeiras sin apuro
Acá está el secreto de Olinda. Más que “hacer check” en monumentos, conviene caminar por la Rua do Amparo, Quatro Cantos, Rua de São Bento y las calles del entorno. El encanto aparece en los detalles: puertas antiguas, talleres, patios, azulejos, color y música. RE mil da para sacar muchas fotitos!! Nosotros pusimos en el GPS el punto de Quatro cantos pero después nos perdimos bastante entre las callecitas y es lo que te recomiendo.
Si, tené en cuenta que la ciudad está hecha para caminar, aunque hay que tomárselo con calma porque las pendientes son reales y sobre todo si viajas en verano es bastante agotador 😢.

El carnaval de Olinda
Si visitás Olinda en Carnaval, no vas a encontrar una fiesta “ordenada” al estilo sambódromo y justamente ahí está su magia. El Carnaval de Olinda se vive en la calle, entre ladeiras, orquestas de frevo, disfraces, blocos y una marea humana que convierte al centro histórico en un escenario abierto.
Lo que hace único al Carnaval de Olinda no es solo la cantidad de gente, es su identidad cultural lo que incluye tambien a los los famosos bonecos gigantes, que son una de las imágenes más icónicas del carnaval pernambucano. En 2025, fue reconocido oficialmente como manifestación de la cultura nacional en Brasil, justamente por el peso histórico y simbólico de estas expresiones.
A mi, ya me dieron ganas de presenciarlo! Además de la fecha clásica de carnaval se suman algunos fines de semana previos en los que hacen las “prévias carnavalescas” ,donde hay con ensayos, desfiles, celebraciones y mucha movida en la ciudad. Ya te contaré más si se dá y sino contame vos si vas! 😜
Consejos prácticos para viajar a Olinda
- Llevá efectivo chico y tarjeta o pix. Brasil está muy digitalizado, pero en ferias o compras mínimas siempre suma tener algo de efectivo porque vi que en algunos lugares te cobraban un extra por pago con tarjeta.
- No subestimes las pendientes. Olinda parece chiquita, pero las ladeiras cansan más de lo que una imagina.
- Chequeá horarios el mismo día si querés entrar a iglesias o museos. En varios espacios los horarios cambian por celebraciones, feriados o agenda cultural.
- Si vas en Carnaval, reservá el alojamiento con bastante anticipación y asumí que el centro histórico funciona más a pie que en vehículo.
Si querés un destino del nordeste brasileño con muchísima identidad, caminable, fotogénico y con capas de historia de verdad, Olinda es una elección preciosa.
Guardate esta guía para cuando armes tu ruta por Brasil o compartila con esa amiga con la que venís soñando un viaje 🤗
Cyn ✨